Eddie Jobson rompe su silencio sobre su participación en Yes en 1983. (17 de Marzo del 2007)

He estado pensando acerca de responder en detalle las preguntas acerca de mi tiempo con Yes, y he concluido que una explicación completa sería incompleta sin una comprensión de las bases sociales de la escena musical de Londres en los años 70 y 80. Para dar una respuesta completa y honesta, tendría que entrar en algunos recuerdos muy personales.. y he decidido que los datos personales están demás, sobre todo de los demás y no serviría a nadie. Así, que después de 23 años de silencio sobre el asunto, he aquí una versión algo abreviada…

Recuerdo que, alrededor de 1974 cuando aún era un adolescente provinciano bastante ingenuo trasplantado en “La Capital”, en medio de los mejores clubes sociales más snob y auto-indulgentes (de los cuales nunca fui miembro), clubes de músicos exitosos, adinerados y seguidores de las ultimas modas – En fin, el Londres de los círculos sociales de alto nivel. A menudos conduciendo Bentley y Aston Martins, viviendo en enormes casas en Surrey (o los apartamentos de moda a poca distancia de Knightsbridge y Chelsea), pertenecientes a celebres organizaciones de caridad quienes ​​se reunían en largas cenas empapados de alcohol en restaurantes y clubes privados. Una pequeña parte de esta gente era una hermandad de las esposas de las grandes bandas que despilfarraban el dinero de sus maridos en grandes cantidades en tiendas como Kings Road, o en eventos de caridad de la princesa Fergie, o como invitados a fiestas en la mansión de Paul McCartney.

Como un joven músico, este entorno social formo gran parte del telón de fondo de la élite del mundo de las exitosas bandas de Art Rock ( como Roxy, Genesis, Floyd, Yes, etc…). Recuerdo claramente, incluso cuando Roxy se encontraban en la cima de los charts -ese fuerte sentimiento de alejamiento de esta camarilla de ostentación social, aparentadora y adinerada. Aunque suene un cliché y algo ingenuo admitirlo, yo sólo estaba ahí por la música.

Sin embargo, mi asociación con Roxy Music me hizo ganar un lugar, aunque menor, en esos clubes, y mi talento dio lugar a numerosas peticiones de participación musical, incluyendo una llamada en 1974 para evaluar mi interés en la sustitución del recién salido Rick Wakeman de Yes. En ese momento tenia una gran opinión de Yes, musicalmente eran muy buenos (y por supuesto, de un gran éxito). No obstante, también me impresionaron enormemente por su propio status ya que vivían lujosamente a una escala mayor. Además, también eran los típicos hippies/cósmicos/drogos por lo que yo sabía que probablemente sería aún más difícil para mí comunicarme con ellos socialmente. Durante varios años había visto a Chris Squire ostentosamente manejando por la ciudad su enorme y llamativa Bentley marrón como un aristocrático Lord, y me pareció evidente que al igual que Roxy y su camarilla me tratarían despectivamente y serían aún más hostiles a este adolescente del Norte. Así que con valentía comuniqué mi falta de interés de unirme a ellos (aunque en realidad, me emocioné un poco con la idea de tocar con ese Yes en su mejor momento, pero mi instinto me dijo que eso sería una situación muy poco acogedora).

Eddie in U.K.

Haciendo un rápido adelanto casi seis años después … Ya me había desvinculado por completo de esa arrogante escena londinense, de sus managers y sus artistas. (Para quienes no sepan en aquel entonces el manager de U.K. era el mismo personaje de Yes). Y me había trasladado feliz a los EE.UU. Yo ya me había borrado de este escenario de manera permanente ya que sentía a todo este ambiente falto de honesta caridad, de gente arrogante y atrapados en el caro hábito de las drogas. En esa misma época, tras disolverse UK, como parte de ese mismo ejercicio de purgarme a mi mismo. Ahora era un nuevo comienzo y el álbum Green sería mi aventura en solitario como independiente y de espíritu libre, rodeado de nuevos amigos, me atrevo a decir “toda gente buena”, con valores similares a los mios.

Sin embargo, a principios de 1983, hacia el final del período de Green Album, recibí una llamada de un ejecutivo de Atlantic Records, que estaba con Chris Squire y su nueva banda “Cinema” en Londres. A pesar de mi falta total de interés en unirme a la nueva banda de Squire, la conversación telefónica se prolongó durante varias horas, mientras que prácticamente me rogó que participar en su nuevo disco (el que se convertiría en “90125”). Esta vez mi “falta de interés” era real, literalmente no tenía el más mínimo entusiasmo por estar en la banda de Squire ni de vuelta en Londres. El tecladista original de Yes, Tony Kaye, fue invitado a la grabación del álbum (pero al parecer no lo hizo bien, y se marchó a petición del productor después de un período muy corto, dejando las funciones de teclado a cargo del equipo de producción.)

Más tarde ese año, cuando el álbum Green finalmente fue terminado, yo estaba de visita en Londres como parte de una corta gira promocional, cuando recibí un mensaje (de los EE.UU.) que ‘Cinema’ ahora era ‘Yes’ y que Jon Anderson se unía a la banda de nuevo y que el álbum había salido muy bien. Ah, y todavía falta un tecladista … Cuando descubrí que estaba realmente en Londres, ahí estaba el nuevo chico Trevor Rabin, y todos estaban dispuestos a venir a tocar conmigo con el álbum terminado. Trevor Horn (uno de mis productores favoritos en ese momento) había hecho un trabajo fantástico. Con todo, aunque musicalmente un poco superficial, era una grabación fresca y contemporánea, y con el nombre Yes, y una canción de éxito potencial (“Owner Of A Lonely Heart”), Atlantic Records y todo un equipo de apoyo bien financiado detrás de él; Todos estaban abocados para el éxito comercial mucho más eficientes que mi modesta lucha con el álbum Green. Con cantidades ilimitadas de dinero volando por ahí, mi vida sin sobresaltos en Connecticut estaba asegurada, mientras Jon estaba viviendo en Francia, mientras Rabin y el nuevo gerente vivían en Los Angeles. ¿Después de todos estos años, tal vez ya era hora de que me uniera finalmente a Yes?

Un par de días más tarde, nos reunimos en un estudio y ensayamos algunas canciones, como “Roundabout”. (En realidad no me sabía la canción muy bien y tuve que averiguar las partes difíciles del teclado de Rick en el lugar – no es tarea fácil) . Pero todo el mundo parecía feliz, así que regrese a los EE.UU. como un miembro pleno de Yes y con una gira mundial sólo a dos o tres meses. No hubo prácticamente ningún contacto con nadie en varias semanas, pero me enteré que todo el material de Yes en mi estudio casero fue llevado a la masterización del álbum con Rabin en Nueva York. De hecho, ahora que lo pienso, ni un sólo miembro de la banda nunca me llamó, por ningún motivo, durante toda mi etapa con el grupo.

Eddie como Tecladista en Lonely Heart (1:26)

Mi ilusión de unirme a Yes en condiciones de igualdad pronto se convirtió en una falsa ilusión, especialmente una vez que durante el rodaje del video de “Owner Of A Lonely Heart ” a fin de ser indulgentes con el Señor Squire, se le permitió  aparecer en su despampanante Bentley, nuevamente ambos estaban de vuelta en mi cara, y el dinero estaba siendo desperdiciado a un ritmo alarmante. De nuevo estaba devuelta en la década de 1970. Los asistentes de Gira estaban por todos lados para asegurarse de que usted nunca tuviera que levantar un dedo, y Chris insistía en un Boeing 707 privado para la gira. El exceso estaba siendo financiado una vez más y junto con ello los egos se estaban inflando nuevamente. A pesar de mi experiencia considerable con Roxy, Zappa, UK, y Jethro Tull, (un grupo maravilloso de chicos que me trató con gran respeto), con más de 30 álbumes y una carrera en solitario de auto-gestión a mi haber, nadie estaba interesado en mi opinión o la experiencia que puede haber sido capaz de transmitirles sobre cualquier tema… incluso el diseño del teclado del equipo ya había sido decidido. Se trataba de una inflada “farsa” en muchos niveles, y yo sin saberlo, había sido succionado de vuelta en casi el mismo mundo de indiferencia que había rechazado tantos años antes. Pero yo había hecho un compromiso y además quería ver a donde me llevaría.

Varias semanas más tarde, de vuelta en los EE.UU. donde continúe trabajando en el repertorio de Yes, recibí una llamada telefónica de alguien -que resulto el ejecutivo que había sido asignado a la tarea de informarme bruscamente que Tony Kaye se había vuelto a unir a la banda y tenía que compartir los créditos de teclado con él. No hubo discusión, no a lugar … es un hecho. ¿Y cual fue la razón? Necesitaban tres miembros originales para ganar una disputa legal con Brian Lane (su antiguo manager), Steve Howe y Rick Wakeman en relación con la legitimidad de la nueva banda con el nombre de Yes. Mis instintos de joven se volvieron a despertar, había banderas rojas ondeando y todas esas sirenas para irme … ¿Por qué estoy haciendo esto exactamente? Todavía no había ninguna llamada de alguien en la banda, no había discusiones de los recursos alternativos, no había ni siquiera explicaciones, sólo lo toma o lo deja … así que escuché la voz de mi corazón y decidí salir de ahí.”

Por supuesto, la gira mundial del álbum fue un éxito enorme, Tony Kaye fue apoyado por otro músico escondido fuera del escenario (Casey Young), y el vídeo fue vergonzosamente editado por la insistencia de la BBC (para eliminar al asqueroso ‘gusano’ de escena, yo).

Gracias, chicos. Por lejos, la más irrespetuosa y desagradable de todas mis experiencias en una banda (tan breve como lo fue), y con el coraje de soportar los comentarios burlones ocasionales de Squire o Alan White que siguen apareciendo en Internet, los cuales todavía me causan angustia, vergüenza, y arrepentimiento.

Posdata 1: La descripción anterior de la camarilla petulante que formaban parte de la élite británica del negocio musical en los años 70 y 80 también sirve al propósito de explicar en gran parte el malestar en la memoria de muchos de nosotros, los profesionales que estábamos más centrados en la música. También explica, en parte, el comportamiento incesantemente grosero de algunos de los más autocomplacientes personajes de aquella escena. (No menciono a ningún imbécil en particular por su nombre, por supuesto). Es irónico que la mayoría de los incluidos de esa camarilla de la exclusión, ahora parecen ser los más amargados y maliciosos frente al éxito de las nuevas generaciones de músicos.

Posdata 2: Algunos podrían preguntarme porque yo tengo una sección de mi participación en Yes en mi Sitio Web.   Mi respuesta seria que yo no tengo una categoría para ‘Bandas a las que me uní pero no debí haberlo hecho’ o para ‘Bandas en las que estuve pero no debí estar’. Además yo no hice una mera aparición, Yo fui un miembro, hay una larga historia de conectividad (desde Bruford hasta Asia), yo todavía aparezco en el video (aunque censurado), aun tengo fotos, es parte de mi historia.

Posdata 3: Jon Anderson siempre fue amable conmigo, acogedor y respetuoso. Su culpabilidad en este doloroso episodio fue haber sido tan pasivo.

Eddie Jobson.

17 de Marzo 2007.
Fuente: http://www.eddiejobson.com/

6 comentarios en “Eddie Jobson rompe su silencio sobre su participación en Yes en 1983. (17 de Marzo del 2007)

  1. Desde luego, ellos no se portaron bien con Jobson. Ni siquiera se le reconoció su trabajo en “90125”, llegando a acreditar en su lugar a Tony Kaye como teclista. Muy mal, muy mal.

    A la larga, meter a Kaye fue un error: Él se llevó mal con el productor Trevor Horn, y éste acabó abandonando a la banda. Perder a Horn fue una catástrofe, porque éste conocía mejor al público de los 80, y sin él, Yes no supo mantener al público que habían conseguido con “90125”.

    Posdata: Aunque parezca mentira, las demos que grabó Rabin eran mucho mejores que las versiones finales con Yes. Desde luego, “90124” de Trevor Rabin es mejor que “90125” de Yes.

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  2. Excelente relato de Jobson de todo lo que pasó durante el breve período de tiempo que perteneció a Yes. Pero es necesario mencionar o preguntarse por que Jobson aceptó estar en una banda que él mismo reconoce que está fuera de su estilo de vida y principios. Si a mi no me agrada estar con determinadas personas pues simplemente desaparezco y no acepto ningún tipo de trabajo, pero bueno, es parte de la historia de la música que recién se conoce. Saludos de Andrés desde Perú, un gran abrazo.

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