Yes: Three Album Tour: Live at Orpheum Theatre, Los Angeles, CA March 6, 2013

Una de las más recientes tomas de la audiencia en excelente calidad para apreciar el actual estado de la banda en gira con el titulo de “Three Album Tour”. Sí bien el concepto podría ser interesante, la primera impresión es que sin Jon Anderson, este concepto para la gira ya seria un inconveniente y más aún con un imitador mediocre como Jon Davison, una especie de chillón falsete que cada tres minutos parece quedarse sin aire. Curiosamente el resto de la banda parece estar en bastante forma, si bien Geoff se equivoca en varias ocasiones, como en Close to the Edge al final de “I Get Up I get Down” y al comienzo de “Seasons of Man” donde francamente es vergonzoso, me sorprende que se haya aprendido el resto del setlist, haciendo un trabajo bastante digno, en un repertorio que precisamente no es su fuerte, muy por debajo al desempeño del ruso Igor Khoroshev. El resto de la banda parece estar en buena forma, salvo por algunos problemas con el audio que irritaron a Steve Howe, al grado de ausentarse por algunos minutos del escenario al empezar el show, probablemente para amonestar a los técnicos. La raya para la suma nos hace pensar que “para que un concepto de tres álbumes en vivo, si no van a interpretar las canciones como en los álbumes”, sino como lo han estado haciendo por los últimos 10 años. Es decir si los fuiste a ver el 2002, o el 2003, no veo el sentido de hacerlo ahora con una alineación bastante inferior. Se puede tener mejores resultados, con algunos cambios en los arreglos para que no se notará tanto la ausencia de Rick y Jon.

Me imagino que llenar los zapatos de una voz tan característica y única como Jon Anderson no debe ser nada de fácil, en particular si se busca entre imitadores y falsetes. Pero ver a la banda interpretando sus clásicos al lado de estos castrati histéricos realmente destroza sus bellas canciones, quitando les toda la emotividad, la magia y aura espiritual que originalmente tuvieron.  Si quieren insistir en mantener el mismo registro en los arreglos, al menos deberían intentar salir con una chica (es decir una mujer talentosa y con desplante escénico) que de forma natural y no forzada diera el registro tonal de Jon, con toda la riqueza tonal y los matices musicales que ello implica. Y no con un tipo que pareciera que le están apretando las bolas, que antes de parecerse medianamente a Jon, pareciera que se estuviera quedando sin aire continuamente a mitad de la canción. Este Jon Davison al final resulto peor que Benoit David, por lo que no me extrañaría nada que esta fuera la última gira de la banda.

El rendimiento de una banda no sólo se juzga por el desempeño estricto de las notas que corresponden al registro original. De ser así muchas bandas tributos de pequeños clubs podrían hacer un trabajo de un nivel similar e incluso mejor al nivel que hoy por hoy tiene la banda. Cuando pagas por ir a ver una banda como Yes, pagas por ver a aquellas leyendas que hicieron historia, pagas por ser parte de esa historia, de revivir la misma experiencia que vivieron las personas en 1977, en 1984, en 1991, o el 2003. Es decir, las nuevas químicas entre ellos, las nuevas canciones sobre el escenario, sus clásicos re-interpretados con un nuevo enfoque, los nuevos arreglos, ese “Permanente Cambio”.

Sin embargo, Yes hace mucho tiempo dejo de reinventarse a si mismo, Dejó de sorprendernos con nuevas propuestas y nuevas apuestas. Se han convertido en una banda tributo de ellos mismos, Es decir se esfuerzan por imitarse a como sonaban en el 2002 o en 1998. Ya no hay nuevas apuestas, ni nuevas influencias, no existen arreglos que nos hagan preguntarnos que tal sonarían con estos nuevos músicos, y de que manera su influencia se hará notar en la banda. Daría lo mismo si hicieran playback o el mimo.

Lo peor es ese vano esfuerzo de querer prescindir de Jon Anderson, como si nada hubiera pasado, buscando un imitador, de lo chocante que resultan esos tipo esforzándose de sobremanera tratando de alcanzar las notas altas, pero no es sólo dar con las notas, es el chillido permanente, desgarrado y carente de expresividad y emoción. No sólo se pierde el sentimiento expresivo de las canciones originales, sino que resulta un elemento distractor de todo el resto de la banda, realmente es desagradable el vano esfuerzo de estos cantantes reemplazos de querer sonar como Jon. Y todo esto parte de no entender que Jon no cantaba con falsetes forzando su voz a los registros más altos, su tono o timbre de voz, era por así decirlo “natural”, de ahí que pudiera tener flexibilidad en la interpretación expresiva, algo fundamental al momento de interpretar una canción más allá de simplemente dar con las notas correctas. Hay cierto elemento sutil en la voz humana que es imposible de imitar o reproducir fielmente aun para las maquinas, menos aun para los seres humanos. Todos estos imitadores carecen de emoción, suenan forzados y falsos y destruyen el sentimiento genuino que estas canciones deberían trasmitir.

Steve, Chris y Alan suenan exactamente igual como han sonado desde la gira en 2002. No han bajado en su nivel ni virtuosismo, el problema es que ya aburre oírlos tocar los mismos arreglos para las mismas canciones. Al menos Trevor Rabin sabia que no podría sonar como Steve Howe, sólo podría sonar como el mismo, y eso fue lo que hizo en su tiempo con Yes, no ser un imitador de nadie, sino ser el mismo y dejar que eso se hiciera notar en la banda, y eso fue lo que re-encantó a todo una nueva generación de fans. ¿Pero que tenemos ahora? Nada.

Ahora pensar que soy el único fan que piensa de esta manera, es cosa de ver en los recintos cada vez más pequeños en que toca  la Banda, la ultima vez que pasaron por Santiago, con suerte llegaron a 5 mil personas en un estadio de mala muerte. Ni preguntar si suenan en las radios alguno de sus últimos álbumes, así Fly from Here fue sólo recibido por un pequeño séquito de fans sin mucho o ningún entusiasmo. O sea, yes no sólo se equivoca al salir en gira como una especie de tributo de ellos mismos, sino además con álbumes que no tienen nada que ofrecer en cuanto a vanguardia o innovación musical que es lo que define a todo aquel que pretende seguir llamándose “progresivo”.

Sobre las criticas de la Rolling Stones, para los que sabemos como funcionan estas cosas, desde The Ladder o Magnification los críticos de medio no están interesados en tratar a Yes como corresponde, cuando opinan de Yes opinan como quien opina de su abuelo, con respeto y cariño, saben que no pueden juzgarlos con la misma vara con que se juzgan a las bandas populares o actuales, es más bien un gesto de reconocimiento a lo que alguna vez fueron. Si la critica fuera ácida o dura por parte de estos medios, sería una señal que al menos aun están vigentes. Así que las criticas condescendientes de la prensa profesional están más en la categoría de obituarios del rock que en critica de tendencias.


Setlist:

First Part:

1. Firebird Suite (3:14)
2. Close To The Edge (19:39)
3. And You And I (11:13)
4. Siberian Khatru (10:59)

Second Part:

5. Going For The One (6:05)
6. Turn Of The Century (8:26)
7. Parallels (6:37)
8. Wonderous Stories (4:19)
9. Awaken (17:38)

Third Part:

10. Yours Is No Disgrace (12:02)
11. Clap (3:54)
12. Starship Trooper (10:54)
13. I’ve Seen All Good People (7:18)
14. A Venture (3:56)
15. Perpetual Change (11:50)

Bonus:
16. band introductions (0:49)
17. Roundabout (11:08)

Personnel:

Steve Howe – guitars, vocals
Chris Squire – bass, vocals
Alan White – drums, percussion
Geoff Downes – keyboards, vocals
Jon Davison – vocals, keyboards, percussion, guitar

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